HISTORIA DEL TAEKWONDO

Los maestros e instructores coreanos, debido a su fuerte nacionalismo tras la ocupacion japonesa (1910- 1945), y la Guerra de Corea (1950-1953), al ubicar los orígenes del taekwondo; se remontan al año 50 a.C., a la práctica del arte marcial nativo llamado taekkyon.















 La evidencia de su práctica fue hallada en tumbas antiguas por arqueologos japoneses, donde algunas pinturas murales mostraban a dos hombres en una escena de pelea.















En aquella época se podían distinguir los antiguos tres reinos en Corea:














Los militares de la dinastía Goguryeo desarrollaron un estilo de boxeo u arte marcial o "kempo coreano" basado en diversos estilos chinos, pero adaptados a sus propias necesidades. Era un estilo que daba mucha importancia a las patadas en lugar de los puños. Este estilo de defensa personal sin armas es el denominado taekkyon.




Otro arte marcial de gran importancia en esa época fue el subak. Se creó un cuerpo de guerreros organizados instruidos en este arte, denominado sonbe. En el año 400, el reino de Baekje intentó invadir el reino de Silla. Se dice que Gwanggaeto, apodado "el grande de Goguryeo", envió 50.000 tropas Sonbe de apoyo al reino de Silla, lo que supuso el primer contacto del reino de Silla con el subak.



Posteriormente, la dinastía Silla unificó los reinos después de ganar la guerra contra el reino de Baekje en 668 y contra el de Goguryeo en 670. El hwarang desempeñó un papel importante en esta unificación.



Los hwarang eran un grupo de élite de jóvenes nobles, dedicados a cultivar la mente y el cuerpo para servir al reino de Silla. Este grupo había recibido una gran influencia del subak tras su contacto con las tropas sonbe enviadas por el reino de Goguryeo en la anterior guerra contra Baekje, y conocían también el taekkyon. La figura del hwarang es similar a la del samurái japonés o al caballero medieval occidental. Eran una organización social, educativa y militar basada en un código de honor, consistente en la lealtad a la nación, respeto y obediencia a los padres, honestidad, coraje en la batalla y la omisión de la violencia innecesaria.